martes, 3 de enero de 2012

Hoe snel de tijd gaat! - Cuán rápido el tiempo corre!

Queridos amigos, el tiempo corrió y yo no escribí ni un mensaje más, quizá porque vivir el sueño es lo que nos da más que escribirlo, quizá porque en el camino no encontré la inspiración para escribir en un papel mis experiencias o simplemente porque quizá paso lo que escribí en el titulo, el tiempo corrió.
Las horas el Bélgica fueron conforme al viento, cada vez a mas y mas velocidad, y ahora más aún que el final de esta única experiencia se acerca.
El decir que este viaje esta fuera del tiempo de mi vida no es exagerar, no es mentir. Sin embargo, este ha sido el viaje en el que aprendí mas de mi propia vida, de lo que realmente soy en el mundo, de lo que realmente me importa, y descubrir las cosas que en realidad están escritas en mi corazón.
Aventuras tuve, y vaya que en cantidad, aventuras en las que a veces me sentí pérdida y no esperaba más para volver a casa, y aventuras en las que simplemente esperaba que no amanezca para no tener que volver.
Viaje por países de los que antes a penas escuche en alguna película o libro... pero al tocar aquellos suelos extranjeros mis pies no dejaron de andar y de recorrer todas las calle, pasajes y riveras de canales que mi energía y zapatos permitían.
En cada lugar mi principal objetivo era mirar a la gente, observar sus gestos, sus sonrisas, su cansancio y por qué no sus tristezas; la importancia de detenerse un instante para sentir el respirar de la gente que hace avanzar el mundo no desapareció para mí.
Ahora ya quedan pocas semanas para mi partida a Perú, y me llevo conocimientos, alegrías, penas, amor, amistades conmigo. 
Cambié, crecí, viví y aún vivo.
Con ustedes,
Kimberly